Una trabajadora de BINSER S.A. denunció catorce años de incumplimientos laborales, hostigamiento durante su maternidad y cierre sorpresivo de su sucursal sin aviso previo.
Lisanda Dana ingresó a la empresa el 28 de marzo de 2012. El pasado 29 de junio, al llegar a trabajar a la sucursal de Los Hornos, en La Plata, encontró el local completamente cerrado sin notificación alguna.
Según su abogado, Ignacio Barrios, la firma mantenía pendientes salarios, comisiones y aproximadamente seis meses de aportes previsionales. Esa falta de aportes provocó que la obra social se suspendiera.
El episodio más grave ocurrió en 2022. Cuando la mujer llevó a su hija recién nacida al primer control pediátrico, descubrió que la cobertura médica estaba suspendida. Debió pagar los gastos de bolsillo para garantizar la atención de la bebé. Aseguró que reclamó formalmente pero nunca obtuvo respuesta ni reintegro.
La denuncia también relata presiones del gerente Sebastián Gutiérrez para que abandonara la lactancia al regresar del permiso por maternidad. Dana afirmó que le advertía sobre perder su empleo y que, para mantener su puesto, se extraía leche materna en baños de estaciones de servicio durante la jornada laboral. Reportó episodios de mastitis y haber trabajado con fiebre.
El abogado analiza acciones judiciales por violencia y discriminación laboral, hostigamiento, salarios adeudados y apropiación de recursos de la seguridad social. También estudia si las amenazas de despido podrían constituir coacción.
La denuncia menciona a Adolfo Pedro Porta y Orlando Antonio Piccinini como propietarios o máximos referentes de la firma. Hasta ahora, BINSER S.A. no emitió comunicado oficial sobre las acusaciones.




