El Gobierno nacional publicó el pliego de condiciones para la concesión de las tres redes ferroviarias de carga más importante del país: Belgrano, San Martín y Urquiza. El proceso separa la venta del material rodante de la explotación de las vías, abriendo la puerta a que diferentes operadores se especialicen en cada corredor según su negocio.
La red Belgrano, la más extensa, cubre más de 7.700 kilómetros de vías que atraviesan 15 provincias, conectando zonas productivas del noroeste y noreste con puertos de la región rosarina. El San Martín articula el corredor Cuyo-Pampeano, vital para granos y combustibles, mientras que el Urquiza une Misiones con la Mesopotamia y la frontera brasileña.
El esquema prevé invertir alrededor de USD 800 millones en obras, incluyendo renovación de vías, rehabilitación de ramales, puentes, electrificación selectiva y desarrollo de nodos logísticos. Para financiar estas mejoras, el Gobierno creará un fideicomiso alimentado con la venta de locomotoras y vagones, destinado específicamente a infraestructura.
Los concesionarios que inviertan más de USD 200 millones podrán acceder a beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI): estabilidad fiscal, desgravaciones impositivas y cambiarias, y reglas claras a largo plazo. Estos beneficios aplican solo a obras de renovación y mejora de capacidad, no a mantenimiento rutinario.
Cada línea se licita de forma independiente, lo que permite que grupos empresariales orienten su oferta según su perfil: agroexportadores, mineros o logístico-industriales. La idea es que cada corredor tenga un operador especializado y enfocado en rentabilidad.




