El Banco Mundial redujo sus proyecciones de crecimiento económico para Argentina en los próximos dos años. Para 2026 estima una expansión de 2,1% y para 2027 del 3%, por debajo de lo que había anticipado anteriormente.
A pesar del recorte, el organismo multilateral subraya que el país lograría tres años consecutivos de crecimiento por primera vez en casi dos décadas. Este hito marca un quiebre después de una larga etapa de turbulencias económicas.
Según el último Panorama Económico de América Latina y el Caribe, la institución presidida por Ajay Banga reconoce que los superávits fiscales consecutivos y un programa de reformas han contribuido a mejorar las expectativas y las condiciones financieras en los mercados.
El Banco Mundial destaca medidas concretas que respaldaron la recuperación: ajuste fiscal que pasó de un déficit elevado en 2023 a superávit primario, racionalización del gasto público y reorientación de subsidios energéticos. El resultado más visible es la caída del riesgo país, que bajó de 2.000 puntos a 570 puntos en la actualidad.
La acumulación de reservas internacionales del Banco Central y un sólido superávit comercial también jugaron un papel estabilizador. El organismo, sin embargo, advierte sobre la necesidad de asegurar financiamiento externo para sostener el proceso.




