Las reservas internacionales del Banco Central cayeron a los 47.482 millones de dólares, perforando la barrera de los 47.500 millones. Aunque la autoridad monetaria realizó este martes su mayor compra del mes con 70 millones de dólares, no fue suficiente para frenar la baja.
El panorama en septiembre es de desaceleración marcada. Hasta ahora el Central acumuló solo 313 millones en compras durante el noveno mes, muy por debajo de los 768 millones de agosto y significativamente menor a los 2.162 millones de julio.
Los números muestran un patrón claro: desde enero, cuando arrancó la cuarta etapa del programa monetario, el BCRA incorporó 14.408 millones de dólares al stock de reservas. Ya superó la meta anual de 10.000 millones, pero el ritmo se desmorona. Septiembre cerraría como el mes más flojo en compras de todo 2026.
¿Por qué bajó la oferta de divisas? La desaceleración responde al retroceso del superávit comercial. Las exportaciones liquidaron menos dólares, y los bancos privados aportaron menos divisas al mercado. En agosto vendieron apenas 225 millones, comparado con los 783 millones de julio.
A eso se suma que la demanda de atesoramiento se mantuvo elevada, cerca de 1.800 millones de dólares mensuales. Hay mayor preferencia por guardar billetes antes que depositarlos.
El Banco Central mantiene su postura: no acelerará compras si no hay excedentes genuinos de oferta, y descarта intervenciones para modificar el tipo de cambio. La estacionalidad del sector agroexportador también incidió en la menor entrada de dólares.




