El Gobierno nacional definió este jueves la concesión del 90% de AySA, la empresa que suministra agua potable y cloacas en el área metropolitana de Buenos Aires. La decisión marca un hito en la estrategia de privatizaciones impulsada por la administración actual.
La operación generará ingresos de 500 millones de dólares para el Estado, fondos que integran el programa financiero presentado por el Ministerio de Economía hace tres meses.
Dos consorcios compitieron por quedarse con la empresa: Rowing S.A. y Roggio ROAS S.A.U. El primero integra a Transclor (vinculada al empresario Mauricio Filiberti), la firma brasileña Equipav y un vehículo de inversión radicado en Países Bajos. El segundo está respaldado por el Grupo Roggio, que ya opera Aguas Cordobesas en la provincia de Córdoba.
La empresa ganadora deberá invertir más de 2.000 millones de dólares entre 2027 y 2031 en expansión, mantenimiento y mejora de las redes. La concesión tendrá una duración inicial de 30 años y podrá prorrogarse.
Las metas previstas establecen una cobertura de 75,3% para agua potable y 63,9% para desagües cloacales en 2031. Al cierre del contrato, se exigirá alcanzar al menos 90% de cobertura de agua y 75% de cloacas.
En paralelo, el Ente Regulador de Agua y Saneamiento adjudicó por 275,8 millones de pesos un servicio de análisis y monitoreo de agua y efluentes a Estudio Ecológico Industrial SRL, que abarcará controles sobre agua potable, redes cloacales y plantas depuradoras durante 12 meses.
El proceso licitatorio se enmarca en la Ley de Bases, que declaró a AySA como empresa estatal "sujeta a privatización", en coordinación con la Ley de Reforma del Estado y decretos reglamentarios dictados durante este año.
La licitación también contempla una audiencia pública para definir ajustes tarifarios, que incidirán en el modelo financiero de la empresa que resulte adjudicataria.




