El gobierno avanza con la licitación de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y ya tiene dos consorcios en competencia por controlar la empresa estatal. Ambos presentaron sus propuestas técnicas para acceder al 90% de las acciones, mientras que el 10% restante permanecerá en manos de los trabajadores.
La decisión de privatizar el servicio afecta a 14 millones de habitantes en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense, donde AySA atiende a aproximadamente 3,8 millones de usuarios.
Los dos oferentes que avanzaron son: un consorcio liderado por Rowing S.A. (del ingeniero Walter Román), que incluye a Transclor, Arcos Saneamento e Participações del grupo brasileño Equipav, y PHX; y otro vinculado al Grupo Roggio, operador también de Aguas Cordobesas.
La futura concesionaria deberá invertir más de US$2.000 millones hasta 2031 en expansión y mejora de las redes de agua potable y cloacas. Los objetivos de cobertura son ambiciosos: llegar a 75,3% en agua potable y 63,9% en desagües para 2031, y alcanzar 90% y 75% respectivamente al final de la concesión de 30 años.
Antes de conocer el ganador, los dos consorcios deberán superar la evaluación técnica. Luego seguirá la fase económica, donde se definirá finalmente quién se queda con el control de la empresa.




