Un partido de Reserva entre Atlético Tucumán y Talleres terminó en una batalla campal que involucró a jugadores, técnicos, hinchas y familiares. El incidente ocurrió en los últimos minutos del encuentro, cuando el equipo local ganaba por 2 a 0.
La tensión estalló después del segundo gol de Tucumán. Los futbolistas del Matador cuestionaron si la pelota había entrado completamente, tras golpear en el travesaño y quedar cerca de la línea. Pese a los reclamos, el árbitro validó la anotación.
Ya en el minuto 49 del segundo tiempo, cuando faltaban segundos para el final, jugadores de ambos equipos y miembros de los cuerpos técnicos comenzaron a golpearse. La riña se extendió hacia el alambrado donde estaban mirando hinchas y familiares, quienes quedaron atrapados en el tumulto y fueron empujados contra la cerca.
El árbitro dio por terminado el encuentro antes de tiempo debido a los graves hechos. Los incidentes continuaron en los vestuarios: jugadores de Talleres intentaron entrar al área donde se cambiaba el plantel de Atlético, pero el cuerpo técnico logró frenar la situación antes de que escalara más.
El resultado quedó 2 a 0 a favor de Atlético Tucumán en el Torneo Proyección de Reserva.




