El arzobispo de Luján y Mercedes, Jorge Eduardo Scheinig, señaló que la principal división del país no es únicamente política, sino una sociedad donde crece el número de personas excluidas del sistema.
Durante una entrevista en Radio Rivadavia, en el marco de la tradicional peregrinación a Luján, Scheinig fue directo: "La grieta verdadera es que hay una Argentina de gente que cada vez se queda más afuera y esto genera una zanja enorme". Para el religioso, esta es una de las problemáticas más urgentes que enfrenta actualmente la nación.
El arzobispo destacó la actitud solidaria de los peregrinos, quienes durante la caminata no solo llevaron pedidos personales relacionados con la salud, el trabajo y sus familias, sino también rezaron por el futuro del país y la paz mundial. Según su visión, esa conducta refleja parte de la identidad del pueblo argentino.
Scheinig comparó la peregrinación con un símbolo de la vida misma: un recorrido en el que las personas enfrentan momentos difíciles y se sostienen mutuamente. "O salimos juntos o no", fue su reflexión sobre la necesidad de recuperar una convivencia basada en la fraternidad y la dignidad.
Consultado sobre la próxima visita del papa León XIV, evitó anticipar detalles pero enfatizó que la esperanza es especialmente relevante en épocas de crisis: "Se debe hablar de esperanza en momentos difíciles".
El prelado también hizo una distinción conceptual entre "lo político" —vinculado a principios como el bien común, la justicia y la dignidad humana— y "la política", que refiere a las estrategias y partidos que buscan concretarlos. Cerró con una aspiración: "Ojalá que podamos nosotros, en ese pluralismo y en esa diferencia, superarla, pero en pos de construir algo común donde los más pobres no queden afuera".




