Omar Artan, árbitro somalí, dirigió la final de la Supercopa de Europa disputada en Salzburgo, donde PSG venció a Aston Villa 2-1. El partido tuvo una carga emocional especial para el referí: a pesar de haber sido elegido para el Mundial 2026, no pudo participar porque le fue denegada la entrada a Estados Unidos.
Tras el encuentro, Artan compartió en redes sociales una fotografía con su uniforme, tarjetas y medallas de la Supercopa, acompañada de una frase que funcionó como crítica velada: "Esta fue mi Copa del Mundo". Con esa publicación, el árbitro subrayó la importancia del partido europeo frente a su ausencia en el torneo de selecciones.
La UEFA amplificó el mensaje del árbitro al compartir la misma frase en sus redes, mostrando imágenes del balón utilizado. El gesto coincidió con las tensiones que mantienen el organismo europeo y la FIFA en torno a diversos temas del fútbol internacional.
Artan no realizó una acusación directa, pero su mensaje dejó clara la frustración por no poder estar en la competencia mundial, compensada en parte por la oportunidad de arbitrar un partido de relevancia en el fútbol de clubes europeo.




