En Argentina, el problema del exceso de peso afecta a más de la mitad de la población adulta. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el 66,1% de los adultos presenta sobrepeso u obesidad: específicamente, el 32,4% es obeso y el 33,7% tiene sobrepeso.
Entre los menores, la situación es igualmente preocupante. De acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, el 41,1% de los niños y adolescentes entre 5 y 17 años tiene exceso de peso, y casi la mitad de ellos ya presenta obesidad.
Para especialistas en nutrición, estos números evidencian la necesidad de cambiar el enfoque sobre cómo abordamos este problema. "La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial", señaló la licenciada en Nutrición Yésica Suárez, del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires. "Su abordaje va más allá de las explicaciones simplistas que reducen esta problemática a la alimentación, la actividad física o la voluntad individual".
Desde el ámbito profesional sostienen que hace falta una respuesta colectiva: políticas públicas que garanticen acceso a alimentos nutritivos, educación alimentaria, espacios seguros para la actividad física y equipos interdisciplinarios de salud. Las escuelas son consideradas espacios clave para prevenir, pero requieren la incorporación de nutricionistas en sus equipos.
El rol de estos profesionales va más allá de diseñar dietas individuales. Incluye promover el pensamiento crítico de niños y adolescentes frente a la publicidad, las redes sociales y los ideales corporales que condicionan la relación con el cuerpo.




