El Gobierno desplegará un contingente de las Fuerzas Armadas para asistir a Colombia después del sismo de magnitud 7.4 que afectó al país el pasado 10 de agosto. La misión estará conformada por 32 efectivos del Ejército Argentino con equipamiento especializado.
El operativo se concentrará en tres tareas clave: captación y potabilización de agua, distribución de alimentos, y apoyo en comunicaciones para los hospitales de la zona afectada. Se trasladarán 4.000 soluciones alimenticias y una cocina de campaña para la población local, además de garantizar el autoabastecimiento del contingente.
Dos aeronaves militares argentinas participarán en el transporte. Un Hércules C-130 llevará una planta potabilizadora y el apoyo logístico, mientras que un Embraer RJ-140 transportará a los 32 efectivos. El cargamento comenzó a embarcarse el martes en la I Brigada Aérea del aeropuerto El Palomar.
El contingente operará principalmente en Quibdó, en el departamento del Chocó, cercano al epicentro del terremoto en San José del Palmar. La zona presenta grandes dificultades geográficas: aislamiento, densa selva y vías de acceso limitadas. Sin embargo, su ubicación junto al río Atrato facilitará llegar a comunidades de la región.
La coordinación de la operación dependerá del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas bajo supervisión del Ministerio de Defensa, en articulación con autoridades colombianas a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.




