Pocas horas antes del choque por las semifinales del Mundial 2026, la histórica esquina de Villa Devoto volvió a transformarse en punto de encuentro para los devotos del fútbol argentino y la memoria de Diego Armando Maradona.
Un grupo de seguidores de la Selección se acercó hasta Segurola y Habana —la calle que el mundo asocia para siempre con el "10"— y dejó allí sus marcas: velas encendidas, fotografías de Maradona, una camiseta celeste y blanca, y una bandera con la inscripción "Las Malvinas son Argentinas".
El gesto no fue casual. La semifinal de este miércoles enfrenta a Argentina con Inglaterra, rival que despierta en el país una densidad histórica que va más allá del deporte: desde el enfrentamiento en México 1986 —cuando Maradona anotó la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo"— hasta la sombra de conflictos que trascienden la cancha.
Mientras la delegación de Lionel Scaloni se prepara en Atlanta, la esquina porteña funcionó nuevamente como santuario popular: un lugar donde los hinchas piden por la Selección, recuerdan al astro fallecido y refuerzan una consigna que mezcla la pasión futbolística con la identidad nacional.
Argentina buscará este miércoles asegurar su lugar en la final del torneo mundial.




