Un nuevo informe de Argentinos por la Educación muestra una caída preocupante en los resultados educativos del país. Solo 19 de cada 100 estudiantes de 15 años llegan a ese punto del ciclo escolar en tiempo y forma, con los conocimientos mínimos esperados en Lectura y Matemática, y sin atrasos en la edad de escolarización.
Este desempeño ubica a Argentina en el séptimo lugar entre nueve países de América Latina analizados en el Índice de Resultados Escolares (IRE). El ranking lo encabeza Uruguay con 35 adolescentes de cada 100 en condiciones óptimas, seguido por Chile con 34. Brasil suma 25; Perú 23; México y Colombia llegan a 20. Solo Ecuador (14) y Paraguay (7) quedan por debajo de Argentina.
Lo que agrava el panorama es la trayectoria descendente sostenida. Argentina es el único país de la región que ha perdido posiciones en cada medición desde 2012. Hace poco más de una década ocupaba el tercer lugar regional; en 2025 descendió al séptimo.
Paradójicamente, Argentina mantiene una de las tasas de escolarización más altas de América Latina: el 97% de los adolescentes de 15 y 16 años asiste a la escuela, casi al mismo nivel que Chile. El problema no está en el acceso sino en la calidad del aprendizaje y en los atrasos académicos.
El informe también destaca que los resultados no siempre responden al nivel económico de cada nación. Argentina tiene el tercer PBI per cápita más alto de los países comparados, pero sus resultados en educación quedan por debajo de Brasil y Perú, que tienen menores ingresos por habitante y mayor proporción de pobreza.
Alejandro Morduchowicz, especialista en políticas educativas, cuestiona el discurso oficial: "En Argentina las autoridades suelen destacar el aumento de la cobertura, pero raramente hablan de los bajos resultados en el aprendizaje". El especialista subraya que los factores externos ya no alcanzan para explicar los problemas educativos actuales.




