Los tres sectores clave de la economía argentina — agricultura, minería y energía — proyectan aportar US$57.200 millones en divisas durante 2026, un monto que superaría el récord histórico de 2022 (US$56.722 millones) y representaría un crecimiento respecto de los US$50.381 millones liquidados en 2025.
La estimación proviene de un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario y refleja un cambio notable en el patrón tradicional de ingresos de divisas. Por primera vez, el segundo semestre recibiría más dólares que el primero: US$29.793 millones versus US$27.375 millones en el primer período.
Un giro en la composición de divisas
Históricamente, el flujo de dólares se concentraba en el primer semestre por la cosecha gruesa. Este cambio responde al peso creciente de dos sectores: la energía impulsada por Vaca Muerta y la minería, ambos con un flujo más estable a lo largo del año, sin depender del calendario agrícola.
Agro sigue siendo el principal motor con una liquidación proyectada de US$34.897 millones. Sin embargo, enfrenta un recorte de US$1.200 millones respecto a estimaciones previas debido a la baja en los precios internacionales de exportación.
Minería en alza: el sector proyecta más de US$9.000 millones en exportaciones, lo que significaría que 1 de cada 10 dólares exportados provendrían de este rubro. El dinamismo del litio y la mejora en los precios del oro y la plata explican este crecimiento.
Energía, hacia un hito histórico: las exportaciones de combustibles y energía superarían los US$14.400 millones, con la expectativa de que Argentina alcance la mayor producción de petróleo de su historia, superando el récord de 1998. El superávit comercial energético se situaría por encima de los US$12.000 millones.
La puesta en marcha del oleoducto VMOS hacia finales de 2026 será determinante: permitirá evacuar 190.000 barriles diarios adicionales y garantizar un flujo más estable de divisas de cara a 2027.




