Estados Unidos aplicó este viernes su nuevo esquema arancelario, y Argentina consiguió las condiciones más favorables entre los países alcanzados por la medida. La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) confirmó que el país mantendrá la sobretasa del 10%, la más baja que Washington estableció en la actualización.
La medida entra en vigencia tras el acuerdo alcanzado en febrero entre el canciller argentino Pablo Quirno y el representante comercial estadounidense Jamieson Greer. Ese pacto —conocido como Acuerdo de Reciprocidad Comercial (ARTI)— había quedado en suspenso después de un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que declaró ilegal buena parte de los aranceles "recíprocos" impulsados por Trump.
Con esta restitución, Argentina logra beneficios concretos: 1.675 posiciones arancelarias quedarán sin arancel alguno, cifra que podría aumentar a 2.212 tras la revisión de la Oficina del Representante Comercial estadounidense. Además, se implementa una reducción al 2% para 20 posiciones adicionales, principalmente autopartes.
La carne bovina argentina mantiene su cuota de 100.000 toneladas para 2026 sin aranceles. Sin embargo, el acero y el aluminio seguirán pagando el arancel del 50% que Washington aplica por considerarlos productos de importancia estratégica.
AmCham destacó que esta actualización "amplía las oportunidades para las exportaciones argentinas" en sectores diversos: maquinaria, dispositivos médicos, productos químicos y material de transporte, entre otros. La cámara representa a más de 720 empresas que emplean directamente a 420.000 personas en plantas distribuidas en todo el país.




