La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica desestimó los rumores sobre modificaciones en sus tasas de importación. Según el organismo, la norma 5461/2026 publicada el 28 de agosto no creó ni aumentó aranceles, sino que estableció un tope máximo en las alícuotas existentes.
Los aranceles vigentes son los mismos desde junio de este año. La medida fue diseñada para corregir distorsiones en operaciones de importación de gran volumen y dar previsibilidad al sector farmacéutico.
La ANMAT aclaró que su esquema arancelario nunca contempló exenciones para quienes realizan operaciones de comercio exterior. Todas las importaciones de medicamentos y materias primas para producción nacional pagan estas tasas, incluyendo medicamentos de alto costo, insumos complejos y productos médicos de clase 3 y 4.
Quiénes pagan: personas jurídicas como empresas importadoras, laboratorios y droguerías. Quiénes no pagan: las personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD), que quedan fuera de los trámites comerciales de importación.
El organismo rechazó vincular el nuevo tope arancelario para empresas con la tramitación individual de pacientes con discapacidad, calificando esa asociación como carente de fundamento técnico y operativo. Todos los procesos de la ANMAT funcionan con normalidad.




