Las fábricas argentinas esperan meses difíciles. Según el último relevamiento del INDEC, más de la mitad de los industriales reporta que sus carteras de pedidos están por debajo de lo normal, y apenas uno de cada cuatro evalúa positivamente la situación actual de su negocio.
Para los próximos tres meses, el pesimismo prevalece: casi dos de cada diez empresas manufactureras anticipa que la producción caerá, aunque la mayoría espera estabilidad. En demanda interna, seis de cada diez firmas no prevé cambios, pero casi una cuarta parte teme reducciones en los pedidos locales.
El empleo es el dato más preocupante. Ocho de cada diez empresas industriales mantendrá su personal sin cambios, mientras que uno de cada seis planea despidos. Las contrataciones son prácticamente anecdóticas: solo el 3,7% tiene previsto incorporar trabajadores.
En el comercio minorista y supermercados, el panorama es algo menos sombrío pero igualmente cauteloso. Aunque siete de cada diez comerciantes espera que las ventas se mantengan o mejoren levemente en el trimestre que viene, la cautela domina: el 84% mantendrá su plantilla intacta y el 13,5% planea reducir personal. Solo el 2,2% piensa contratar.
Un dato que afecta directamente a los precios en las góndolas: casi dos tercios de los supermercados y mayoristas anticipa aumentos en sus precios de venta en los próximos tres meses. En la industria, el 30,5% también proyecta subas de precios promedio.
El diagnóstico es claro: demanda insuficiente sigue siendo la principal barrera que frenan el crecimiento económico en ambos sectores.




