Julián Álvarez no participó del entrenamiento del Atlético de Madrid este miércoles en la Ciudad Deportiva de Majadahonda. El delantero argentino se ausentó por una indisposición que el club español reportó oficialmente, sin confirmar lesión alguna.
La ausencia ocurrió en la primera práctica tras dos días de descanso posteriores al empate 2-2 contra Villarreal en el Wanda Metropolitano. El delantero cordobés apenas había reingresado el domingo pasado, entrando a los 21 minutos del segundo tiempo después de quedarse fuera del debut de LaLiga por falta de ritmo.
Su entrada en el partido generó una reacción tensa del público. Fue silbado cuando su nombre sonó por los altoparlantes, durante el calentamiento y nuevamente cuando pisó el terreno de juego, en clara expresión del malestar de los seguidores colchoneros por su intención de abandonar el club.
La tensión en torno a la figura de Álvarez creció en las últimas semanas. Antes del partido contra Villarreal aparecieron pancartas en los alrededores del predio que decían "Julián fuera" y su dorsal número 19 tachado. Durante el Mundial había manifestado su deseo de buscar una salida, y Barcelona sigue siendo su destino preferido, aunque el Atlético se mantiene firme en su postura de no transferirlo.
El técnico Diego Simeone intentó mantenerse al margen del conflicto, pero reiteró que mientras Álvarez pertenezca al club será considerado una pieza importante del plantel.
Cristian Romero y Ademola Lookman también trabajaron de manera individual en busca de recuperar su mejor forma física. El mercado de pases europeo cierra el 1° de septiembre, fecha que aparece como límite para que se resuelva definitivamente el futuro del argentino.




