El Ministerio de Salud elevó el nivel de alerta ante la circulación de sarampión en Estados Unidos, donde se concentran focos activos en ciudades que visitaron argentinos durante el Mundial. Hasta el 16 de julio se contabilizaban 2.260 casos confirmados, con 34 nuevos brotes reportados en 2026.
La preocupación central es el regreso de viajeros que estuvieron en zonas de transmisión activa, particularmente en Florida, Texas y Kansas, donde se reportó la mayor densidad de casos. Según los reportes, el 93% de los contagios está asociado a brotes en cadena.
Síntomas a vigilar
Las autoridades recomiendan estar atentos durante los 30 días posteriores al regreso. Ante fiebre alta (38°C o más) acompañada de un sarpullido rojizo que avanza en la piel, se debe consultar de inmediato al centro de salud. Es fundamental informar al personal médico que se regresa de viaje, para facilitar el diagnóstico.
El sarampión se transmite por gotículas en el aire, por lo que quien presente síntomas debe usar barbijo y evitar lugares públicos —escuela, trabajo, transporte, espacios cerrados— hasta recibir el alta médica.
Contagiosidad y prevención
Cada persona infectada puede contagiar a hasta 18 personas. No existe tratamiento antiviral específico, por lo que la vacunación es la única medida efectiva para frenar la enfermedad.
El calendario nacional incluye dos dosis de triple viral: la primera a los 12 meses de vida y la segunda entre los 15 y 18 meses. Sin embargo, la cobertura vacunal en el país aún está lejos del 95% requerido para generar una barrera comunitaria robusta que interrumpa la transmisión.
Personas de 5 años o más deben acreditar al menos dos dosis de vacuna con componente contra sarampión y rubéola aplicadas después del año de vida, o contar con serología IgG positiva que demuestre inmunidad previa.




