Alemania enfrentó un año devastador debido a las extremas temperaturas. El número de fallecimientos relacionados con el calor alcanzó aproximadamente 11.900 personas durante los primeros meses de 2026, superando cualquier registro anual desde 2016, según datos del Instituto Robert Koch (RKI), el principal organismo de salud pública del país.
La mayor parte de estas muertes se concentró en una ola de calor extrema que ocurrió a finales de junio, cuando las temperaturas superaron los 40 grados Celsius en varias regiones. Solo durante esa semana se registraron cerca de 9.600 fallecidos.
Los adultos mayores fueron los más afectados por las altas temperaturas. Más de 6.000 de las muertes ocurrieron entre personas de 85 años o más, mientras que casi 2.900 fueron en personas de entre 75 y 84 años. Estos grupos etarios resultaron especialmente vulnerables a los efectos del calor extremo.
El saldo es alarmante si se compara con años anteriores: ningún año desde 2016 había registrado una cifra de muertes relacionadas con el calor cercana a esta.




