El Ministerio de Salud incorporó el Accidente Cerebrovascular (ACV) y la Insuficiencia Cardíaca descompensada al sistema de vigilancia epidemiológica nacional. A partir de ahora, todos los hospitales, centros de salud y profesionales deben reportar obligatoriamente cada caso confirmado con criterios estandarizados en todas las provincias.
Por qué importa esta decisión
La medida busca armar un mapa federal de cómo se distribuyen y atienden estas enfermedades en el país. En el caso del ACV, la información permitirá conocer con precisión cuántas personas las padecen, qué características tienen los pacientes afectados y cómo funciona la red de atención en cada región. También facilitará medir muertes en hospitales y el nivel de discapacidad al alta.
El tiempo es crítico: siete de cada diez ACV son de tipo isquémico, y aplicar terapias de reperfusión dentro de las primeras 4,5 horas reduce casi un 30% las secuelas neurológicas. Contar con datos sobre velocidad de atención y acceso a estos tratamientos permitirá identificar dónde el sistema falla y dónde mejora.
La insuficiencia cardíaca en números
La Insuficiencia Cardíaca afecta a aproximadamente uno de cada 60 a 90 argentinos. Entre los mayores de 65 años, la prevalencia supera el 10%. En 2024 causó 26.404 muertes en el país.
Las reinternaciones son frecuentes: el 15% de los pacientes vuelve al hospital dentro de 30 días, y el 50% en seis meses. Esto dispara los costos: cerca del 70% del gasto por esta enfermedad corresponde a internaciones evitables con mejor seguimiento y adherencia a tratamientos.
El registro obligatorio permitirá identificar patrones de reinternación, evaluar la calidad de la atención y reforzar el seguimiento de pacientes para prevenir nuevas descompensaciones. Con mejor prevención, menos hospitalizaciones y mejores resultados sanitarios, además de optimizar recursos.




