Argentina, Brasil, Chile y Paraguay firmaron el Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS), un proyecto que marca un quiebre en la integración regional del transporte. El acuerdo abre la puerta a volar directamente dentro del territorio de otros países, algo históricamente considerado sensible y que genera un nivel de apertura inédito en la región.
El memorando de entendimiento busca derribar barreras regulatorias, ampliar conexiones entre ciudades y fomentar competencia en un sector clave para el turismo y desarrollo económico. Sudamérica cuenta con más de 200 pares de ciudades sin vuelos directos y rutas donde la oferta es muy limitada, según datos de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo.
La experiencia de Europa con su Cielo Único, implementado desde los años 90, muestra resultados concretos: vuelos más baratos, más frecuencias y expansión de aerolíneas de bajo costo. En Sudamérica, donde las distancias son mayores y la infraestructura terrestre tiene limitaciones, el potencial de transformación podría ser aún mayor.
Brasil y Chile ya mantienen acuerdos bilaterales desde hace más de una década, pero nunca antes se había planteado un esquema multilateral que incluyera el nivel de libertades avanzadas que propone ALAS. El gobierno argentino impulsa esta política de cielos abiertos como parte de su estrategia de integración regional.




