La aviación comercial argentina vive un momento de expansión sin precedentes. Según datos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), durante agosto pasado viajaron 1.339.723 pasajeros internacionales por los aeropuertos del país, un 2% más que el mismo mes del año anterior.
En lo que va del año, entre enero y agosto, las terminales aéreas nacionales procesaron 11.691.219 pasajeros internacionales, la cifra más alta registrada en ese período. En total, considerando vuelos domésticos e internacionales, ya pasaron 33 millones de pasajeros por los aeropuertos argentinos.
Lo más significativo de este crecimiento es que no se concentra en Buenos Aires. Durante agosto, más de 222 mil personas volaron directamente hacia el exterior desde aeropuertos del interior, sin necesidad de hacer escala en Ezeiza o Aeroparque. Esto representa un salto de 115% comparado con hace tres años.
La tendencia viene en ascenso. Respecto a agosto de 2025, los vuelos internacionales desde provincias crecieron 11%. Pero la comparación anual es más contundente: 61% más que en 2024.
Los especialistas atribuyen este cambio a la política de cielos abiertos implementada por el Gobierno, que facilitó el ingreso de nuevas aerolíneas y permitió que compañías extranjeras operen directamente desde el interior. Esto generó más competencia y, consecuentemente, menores tarifas en rutas que antes resultaban poco rentables.
Para las economías regionales, esta descentralización representa una oportunidad concreta: conectividad directa hacia mercados internacionales sin depender de las grandes terminales porteñas.




