El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, renunció a su cargo el domingo para poder participar en las elecciones legislativas anticipadas del 25 de octubre, con la intención de convertirse en primer ministro. Su decisión llega siete meses antes del fin natural de su mandato presidencial.
La Constitución serbia le impedía presentarse para un tercer período consecutivo como presidente, por lo que la renuncia le abre el camino para buscar la jefatura del Gobierno. Vucic anunció su decisión ante cientos de simpatizantes en Belgrado y entregará formalmente sus funciones este lunes a Ana Brnabić, presidenta del Parlamento, quien ejercerá como presidenta interina del país.
El líder del Partido Progresista Serbio (SNS) dominó la política serbia durante más de una década. Anteriormente fue primer ministro entre 2014 y 2017, antes de asumir la Presidencia.
Las elecciones anticipadas responden a casi dos años de protestas encabezadas por estudiantes y sectores opositores. Las movilizaciones se intensificaron tras el colapso de una marquesina en la estación ferroviaria de Novi Sad en noviembre de 2024, que causó la muerte de 16 personas. El desastre disparó reclamos de responsabilidades políticas y demandas anticorrupción que derivaron en la convocatoria electoral.
El panorama político en Serbia es complejo: el SNS deberá enfrentarse a un movimiento anticorrupción liderado por estudiantes y a coaliciones de partidos opositores con orientación proeuropea. Además, tras las legislativas de octubre, se deberán realizar elecciones presidenciales dentro de los próximos 90 días para elegir el sucesor de Vucic en la Presidencia.




