La muerte de una niña de 2 años en Villa Gesell reabrió un caso que mantiene a la Justicia en alerta. La mujer investigada por el deceso ya había estado implicada en la muerte de otras menores años atrás, todos los casos marcados por circunstancias oscuras.
Héctor Picart, expareja de Lucía Sosa, rompió el silencio tras el último fallecimiento. Según su relato, la mujer le habría confesado años atrás —después de ser absueltos en 2020 por la muerte de Yasmín, una bebé de 11 meses— que ella fue responsable del deceso de la menor.
En la versión de Picart, la revelación ocurrió en el hogar cuando Sosa lloraba por la beba fallecida. Al intentar él cerrar el tema, ella habría respondido: "Yo la hice dormir, estaba enferma y lo hice para que no sufriera". El enfrentamiento posterior derivó en una denuncia cruzada.
Picart señaló un patrón que lo preocupa: los episodios críticos de salud de sus hijas siempre ocurrían cuando él no estaba en casa. Falta de respiración, paros cardiorrespiratorios, comas irreversibles fueron los diagnósticos recurrentes. Recuerda el momento en que Lucía lo llamó desesperada porque una bebé no respiraba: llegó a tiempo para hacer maniobras de reanimación, pero la menor quedó con muerte cerebral.
La investigación continúa mientras la Justicia intenta esclarecer las causas del deceso de la pequeña que ingresó sin vida al Hospital Municipal Arturo Illia.




