A más de 500 kilómetros al norte de la capital provincial, Varvarco-Invernada Vieja se transforma durante el invierno en uno de los escenarios más imponentes de la cordillera neuquina. Montañas nevadas, ríos que bajan desde las alturas y valles blancos arman un paisaje donde conviven la naturaleza salvaje con las tradiciones de los crianceros locales.
El destino funciona como puerta de entrada a algunos de los atractivos más singulares de la región. El Área Natural Protegida Domuyo —donde está el Domuyo, el pico más alto de la Patagonia— ofrece escenarios modelados por actividad geotermal. Las Lagunas de Epulauquen guardan el único bosque protegido de robles pellín de Neuquén, que bajo la nieve adquiere una belleza particularmente rara.
Quienes llegan a Varvarco pueden recorrer miradores naturales, hacer caminatas cuando el clima lo permite, fotografiar la fauna silvestre y seguir el curso de los ríos Neuquén, Varvarco y Nahueve. También está la posibilidad de conocer de cerca cómo viven las familias crianceras y su práctica ancestral de la trashumancia.
En la cocina, los sabores locales juegan un papel importante. Chivito del norte neuquino, empanadas, quesos artesanales, pan casero y conservas caseras son parte de lo que ofrece la gastronomía tradicional de la zona. Cada receta viene de generaciones atrás.
Para completar la experiencia invernal, muy cerca en Andacollo funciona el Parque Recreativo de Nieve El Llano, donde hay culipatín y juegos para toda la familia a solo 10 kilómetros sobre la Ruta Provincial 43.
Cómo ir: Desde Neuquén, tomar Rutas Nacionales 22 y 40 hasta Chos Malal, luego seguir por la Ruta Provincial 43. El recorrido total es de unos 530 kilómetros. Consultar el estado de rutas en www.dpvneuquen.gov.ar. Llevar cadenas es obligatorio. Para más información turística: +54 2948 492045 o www.neuquentur.gob.ar.




