Entre 2023 y 2025, los yacimientos de Vaca Muerta crecieron en producción pero bajaron significativamente sus emisiones contaminantes. Ese es el hallazgo central de los primeros datos del sistema provincial de monitoreo ambiental que acaba de activarse en Neuquén.
La producción reportada subió 31,55%, mientras que las emisiones de metano descendieron 31,28%. Lo más relevante: cada unidad de energía producida en 2025 emitió 47,83% menos metano que en 2023. Es decir, se produce más contaminando menos.
El panorama se amplía cuando se miran todos los gases de efecto invernadero en conjunto. Las emisiones totales cayeron 9,36% en el período, y su intensidad (lo que cada unidad de producción emite) bajó 31,10%.
Neuquén creó hace poco un programa provincial de monitoreo de emisiones para poder medir, reportar y controlar lo que emite el sector petrolero. Ese sistema se construyó en diálogo con las operadoras y con organismos como el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, definiendo criterios comunes para que los datos sean comparables y útiles para la gestión pública.
La ministra de Ambiente, Leticia Esteves, presentó los resultados como prueba de que crecimiento económico y cuidado ambiental pueden ir juntos. Según su lectura, el Estado fortaleció su rol de control y las operadoras respondieron con inversiones en tecnología más limpia. Pero el trabajo recién comienza: la provincia ya prepara próximos pasos en el monitoreo, con estándares aún más exigentes.




