La Universidad de Buenos Aires y otros gremios universitarios intensifican su reclamo frente al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, casi un año después de su sanción. Los docentes y estudiantes advirtieron que preparan una quinta marcha si el Gobierno nacional no ejecuta la normativa.
Este martes, la UBA instaló clases públicas en Plaza de Mayo como forma de protesta, con la participación de los 13 decanos de sus facultades. Junto a las lecciones abiertas al público, se ofrecieron servicios gratuitos: consultas de odontología, óptica, veterinaria y atención médica, además de asesoramiento legal y psicológico.
Daniel Ricci, secretario general de la FEDUN (Federación de Docentes Universitarios), fue claro en el reclamo: "Hay una ley vigente que debe cumplirse, salarios que necesitan una recomposición del 33,4% y estudiantes cuyas becas también deben actualizarse". El gremio docente de la UBA denunció que el ejecutivo sigue sin aplicar la ley pese a estar vigente.
El conflicto arrastra varios capítulos judiciales. En junio pasado, la Corte Suprema dejó firme una medida cautelar sobre los artículos relacionados con la actualización salarial y las becas. A fines de agosto, un juez federal ordenó al Poder Ejecutivo ejecutar de inmediato las partidas de funcionamiento, salarios, becas e investigación, estimando un impacto fiscal equivalente al 0,23% del PBI.
Los universitarios buscan visibilizar cómo el presupuesto afecta áreas críticas: salud pública, desarrollo científico y formación académica. En las próximas semanas definirán si convocan a una nueva marcha nacional si persiste el incumplimiento.




