Los últimos bombardeos entre Ucrania y Rusia dejaron un saldo de al menos 14 personas muertas, entre las que se cuentan dos niños, según reportes del sábado 25 de julio.
Desde la órbita moscovita, el gobernador Evgueni Palitsky denunció que ocho civiles murieron en un ataque ucraniano contra instalaciones turísticas en Kirilivka, en la región de Zaporiyia ocupada por fuerzas rusas. Palitsky aseguró que el ataque fue deliberado contra población civil y que dos de las víctimas eran menores de edad.
Por su lado, el presidente Volodímir Zelensky informó que bombardeos rusos causaron seis muertas y diez heridos entre la tarde del viernes y la mañana del sábado. El mandatario señaló que tres personas murieron en Sloviansk, donde se destruyeron edificios residenciales.
Según Zelensky, Rusia utilizó dos misiles y casi 160 drones en los ataques. También reportó que más de diez viviendas resultaron dañadas por bombardeos en Sloviansk.




