Kiev fue el escenario de la conmemoración del trigésimo quinto aniversario de la independencia ucraniana. El presidente Volodímir Zelenski encabezó la ceremonia junto a su esposa, Olena Zelenska, y contó con la presencia de líderes de varios países europeos como los primeros ministros de Reino Unido y Luxemburgo, y los presidentes de Moldavia, Estonia y Lituania.
Durante su discurso, Zelenski enfatizó que "los ucranianos no serán moneda de cambio en las disputas entre capitales" y reafirmó la determinación del pueblo ucraniano de vivir de forma independiente. Recordó que hace 35 años, cuando se proclamó la independencia tras el colapso de la Unión Soviética, incluso las agencias de inteligencia más poderosas del mundo dudaban de que Ucrania lograra concretarla.
El presidente también se refirió a la actual situación del país, advirtiendo que habrá intentos de negociar la paz a costa de la independencia ucraniana. "No estamos solos en contrarrestar este riesgo", señaló, destacando el apoyo de sus aliados europeos y mundiales.
Durante el acto se homenajeó a caídos de la guerra y se entregaron condecoraciones a soldados y unidades militares de las Fuerzas de Defensa. Se recordó especialmente a Nazariy Gryntsevych y Stepan Chubenko, héroes de Ucrania cuyas madres presenciaron la ceremonia.
Ucrania proclamó su independencia el 24 de agosto de 1991, cuando la Unión Soviética se desmoronaba.




