Thomas Tuchel, director técnico de Inglaterra, asumió sin vueltas la derrota ante Argentina en las semifinales del Mundial 2026. El resultado fue 2-1 con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, y el técnico alemán de 53 años habló de las decisiones que lo perseguirán.
El peso de la responsabilidad
Tuchel fue directo al referirse a las críticas: "Es mi cicatriz, no la de ustedes. Yo tengo que vivir con esto. Nadie está más dolido que yo". El entrenador reconoció que cada elección táctica en ese partido quedará marcada en él, independientemente de si cambios distintos hubieran permitido ganar.
Qué pasó en el campo
Según el análisis de Tuchel, Inglaterra cerró bien el primer tiempo. Pero en el segundo acto todo cambió: Argentina jugó con mayor libertad y fluidez, mientras su equipo pasó a una actitud defensiva. Cuando Gordon marcó y después casi anotan en contra, la mentalidad inglesa se cerró. "De repente entramos en una mentalidad de solo hay que resistir. Jugamos como si faltaran cuatro minutos y no 30", explicó.
Lo que le faltó a Inglaterra
Tuchel enumeró las deficiencias en ejecución: salir limpio desde el fondo, jugar alrededor de Messi, atacar por un costado y cambiar al otro, llevar el juego al terreno rival. Todo eso no llegó.
El rival fue audaz
Argentina cambió su esquema en el segundo tiempo de manera radical. "Jugaron con cuatro delanteros, dos extremos, dos atacantes y Messi. Sacaron un defensor central y pusieron a un número diez. En algunos momentos jugaban con un 3-1-6. ¿Quién juega así?", se preguntó el técnico. Esa libertad táctica de la Selección sorprendió y desequilibró a los ingleses.
Para Tuchel, el cabezazo de Nicolás González atajado por Pickford poco antes del descanso fue otro punto de quiebre: vio que su equipo no podría resistir si Argentina seguía creando esas ocasiones.




