El presidente estadounidense Donald Trump anunció una medida que busca aliviar los precios de la carne molida en su país: durante los próximos 90 días permitirá la entrada de hasta 300.000 toneladas sin los aranceles que normalmente se aplican cuando se superan cuotas de importación.
Trump prometió que esta carne ingresará a precios un 25% por debajo del mercado actual. La iniciativa responde a una situación crítica: en julio, la carne picada costaba en promedio 6,89 dólares por libra, un 57% más cara que hace cinco años.
Los datos de inflación muestran la magnitud del problema. La carne molida subió un 9% en el último año, mientras que los filetes aumentaron 9,6%. El Departamento de Agricultura estadounidense señaló que la medida busca hacer la carne de res más accesible en un momento de alta demanda de consumidores.
Junto con la importación, Trump también anunció una reducción de regulaciones para productores locales y trabajará en reconstruir el stock de ganado nacional.




