La administración Trump prorrogó este martes las sanciones económicas, comerciales y financieras contra Cuba por un año más, manteniéndolas vigentes hasta septiembre de 2027. La decisión, firmada el 20 de agosto, se ampara en la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, un instrumento legal que desde hace más de seis décadas respalda el bloqueo estadounidense contra la isla caribeña.
El Gobierno cubano rechazó de inmediato la prórroga. El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, calificó la medida de "política genocida" y advirtió que la extensión no es un trámite administrativo menor, sino un acto que confirma la intención de Washington de "asfixiar a una nación entera".
Rodríguez sostuvo que la renovación llega en lo que describió como el período "más cruel de la ofensiva estadounidense" contra Cuba en años recientes. La prórroga no introduce sanciones nuevas ni modifica las restricciones existentes, pero consolida a Cuba como el único país actualmente sometido a estas restricciones bajo la ley de 1917.




