En julio, los vuelos en América Latina y el Caribe transportaron 43,1 millones de pasajeros, apenas 310 mil más que en el mismo mes del año anterior. El crecimiento fue mínimo: solo 0,7%.
Es una recuperación respecto a junio, cuando el tráfico cayó 2,3%. Pero la dinámica sigue siendo débil comparada con lo que pasó en los primeros tres meses de 2024, según datos de la Asociación de Líneas Aéreas de Latinoamérica y el Caribe (ALTA).
Quién sí creció: Brasil, Panamá y Colombia
Los principales motores fueron Brasil (278 mil pasajeros adicionales, +2,4%), Panamá (270 mil, +14,5%) y Colombia (144 mil, +2,8%). Panamá lleva siete meses consecutivos con expansión de dos dígitos. México también se recuperó después de cuatro meses de retroceso, aunque apenas creció 0,7%.
En conjunto, estos tres países sumaron 692 mil viajeros nuevos, compensando las pérdidas en otros mercados de la región.
El lado débil: rutas internacionales
Los vuelos hacia y desde fuera de América Latina perdieron tracción. Ocho de diez grandes corredores internacionales registraron caídas en julio. La ruta México–Estados Unidos fue la más golpeada: bajó 5,4% y perdió 207 mil pasajeros.
Dentro de la región, en cambio, el crecimiento fue positivo: los vuelos domésticos subieron 1,3% y los internacionales intrarregionales crecieron 2,6%.
Datos operacionales
La capacidad de asientos disponibles aumentó 3,1% y la demanda por pasajes creció 3,2%. El índice de ocupación promedio fue 85,9%, apenas 0,1 punto porcentual superior al de julio de 2023.
En los siete primeros meses de 2024, la región movilizó 283,1 millones de pasajeros, 2,0% más que en el mismo período de 2023.




