El enganche de Boca Tomás Aranda pasó por el quirófano en el Sanatorio Otamendi y la intervención transcurrió sin complicaciones. El joven de 19 años sufrió una fractura en el peroné del tobillo derecho durante un entrenamiento el pasado miércoles, en un movimiento desafortunado donde su pie se trabó en el pasto al intentar girar.
La lesión afectó también al ligamento que une el peroné con la tibia —una lesión conocida como sindesmosis—, pero los médicos del club evaluaron que la cirugía era la mejor opción a largo plazo. El parte médico es favorable y Aranda inició su recuperación.
Lo que más preocupa al equipo es el tiempo fuera. Se estima que no podrá volver a jugar por entre 3 y 4 meses, lo que significa que probablemente pierda lo que resta de la temporada. Aranda es figura clave en el esquema del técnico Rodolfo Arruabarrena, quien lo utilizaba en todos los encuentros.
Desde la dirigencia decidieron no buscar un refuerzo de jerarquía para ocupar su lugar. Será Lautaro Bianco, volante titular de la reserva y también de 19 años, quien asuma en la convocatoria de Primera División.




