El gobernador Gustavo Melella presentó ante la Legislatura de Tierra del Fuego un proyecto de financiamiento educativo que podría convertirse en ley automáticamente si los legisladores no lo rechazan en los próximos 30 días.
La iniciativa, registrada como Asunto 519/26, fue enviada con pedido de trámite de urgencia bajo el artículo 111 de la Constitución provincial. Esto significa que si la Cámara no la desecha dentro del plazo, el proyecto se considerará aprobado sin necesidad de una votación afirmativa expresa.
El fondo que se propone crear incluiría nuevas cargas tributarias: un adicional del 3 por ciento en Ingresos Brutos sobre actividades del Banco de Tierra del Fuego, y una alícuota del 3,4 por ciento para distribución de gas natural. También captaría el 0,5 por ciento de la recaudación general de Ingresos Brutos y porcentajes de cambios en impuesto inmobiliario y utilidades de empresas estatales.
El gobierno justifica la medida como respuesta a la emergencia salarial docente tras semanas de conflicto. Asegura que al menos el 50 por ciento del fondo irá a salarios, el 25 por ciento a mantenimiento e infraestructura, y el 15 por ciento a equipamiento y tecnología educativa.
Pero ya hay resistencia legislativa. Matías Lapadula anunció que pedirá una sesión especial para retirar la urgencia y cuestionó que un programa de varios años se sancione sin debate en comisiones. También advirtió que el aumento en la tarifa de gas podría impactar en hogares, comercios y generación eléctrica.
Melella sostiene que los recursos serán adicionales a la inversión educativa existente y permitirían alcanzar en cinco años una inversión equivalente al 7,8 por ciento del Producto Bruto Geográfico provincial, aunque esta meta depende de la evolución económica y disponibilidad real de fondos.




