Este domingo Argentina y España disputan la final de la Copa del Mundo 2026. Más allá de los nombres grandes, hay un duelo táctico en el campo que podría definir el título: el lateral argentino Nicolás Tagliafico tendrá que contener al extremo español Lamine Yamal, considerado el arma ofensiva más peligrosa de la selección ibérica.
Yamal llega a la final sin un torneo sobresaliente en términos de goles (apenas uno ante Arabia Saudita en fase de grupos), pero el técnico Luis de la Fuente ha advertido que el joven talento está guardando lo mejor para esta instancia. Sus gambetas y capacidad para desbordar son lo que más preocupa a la defensa argentina.
Tagliafico, en tanto, tiene toda la experiencia necesaria. Con tres Mundiales en su historial (Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora 2026), el lateral de Rafael Calzada ya demostró en la final qatarí cómo anular por completo un carril rival. Hace poco se recuperó de un desgarro en la pierna izquierda que sufrió en un amistoso previo al torneo, pero llegó a tiempo a la instancia decisiva.
A pesar de su metro setenta de estatura, el argentino se destaca por su solidez defensiva, sus ganancias en duelos aéreos y el oficio que acumula en competencias internacionales. Esta será su segunda final mundialista como titular.
Los técnicos, Lionel Scaloni en Argentina y Luis de la Fuente en España, también tendrán un papel central en cómo se resuelva este enfrentamiento táctico. Messi y Yamal son los nombres que concentran las miradas, pero el desenlace podría decidirse en ese lateral izquierdo.




