Las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas volvieron a retroceder en agosto, profundizando la crisis de consumo que atraviesa el país. Los datos del INDEC muestran caídas de 3,7% y 3,6% respectivamente, comparadas con igual mes del año pasado.
Estos números marcan el octavo y séptimo mes consecutivo a la baja para cada sector, sin tregua desde que terminó 2025. En el acumulado del año, ambos rubros cierran con contracciones del 2,8% y 2,9%.
Aunque los precios suben—las ventas totales crecen nominalmente un 24%—la cantidad de productos que la gente compra sigue cayendo. El bolsillo de los argentinos continúa ajustándose.
En supermercados, la caída de agosto fue la segunda peor del año, solo superada por marzo (-5,1%). Carnes, verdulería y artículos de limpieza lideraron los aumentos de precios, entre 25% y 38% interanual.
El ticket promedio creció 15,8%, llegando a $35.569, pero eso refleja inflación más que poder adquisitivo real. Las tarjetas de crédito concentraron 43% de las transacciones ($1.125 millones), seguidas por débito con 23,9%.
En mayoristas, el panorama es similar: caída de 3,6% y séptimo mes consecutivo en rojo. Las verdurías, lácteos y almacén tuvieron subidas de precio de 30% a 35%, lo que también explica por qué las compras disminuyen en volumen.
Aquí hubo un cambio en los medios de pago: transferencias y cobros con QR lideraron con 32,7% de las ventas ($129 millones), superando a tarjeta de crédito.
La única excepción fueron los shoppings y centros de compra, que registraron un avance de 3,7% interanual. Sin embargo, el acumulado anual sigue negativo para este sector.




