La Ciudad de Buenos Aires anunció la llegada de 50 unidades nuevas para las líneas A y C del subte, con la primera formación ya fabricada en China y prevista para enero. El equipamiento moderno incluye aire acondicionado, cámaras de seguridad, pantallas LED con información de estaciones y asientos reforzados.
Los cambios también contemplarán mayor accesibilidad: espacios para sillas de ruedas, agarraderas adicionales y señalización en braille. Esto beneficiará a más de 240.000 pasajeros que diariamente utilizan estos servicios.
Antes de entrar en circulación, los coches pasarán por pruebas técnicas durante varios meses. El cronograma oficial indica que comenzarán a funcionar en abril, luego de completar la etapa conocida como marcha blanca.
La iniciativa forma parte de un plan mayor que incluye 224 coches nuevos para toda la red. Además de las 50 unidades para A y C, otros 174 renovarán completamente la flota de la línea B, uno de los servicios más demandados del transporte porteño.
La modernización apunta a mejorar frecuencias, confort, seguridad y accesibilidad en el desplazamiento de miles de viajeros diarios.




