El cohete Starship de SpaceX completó este lunes su primer vuelo orbital, un hito tecnológico que marca un salto importante en los planes de la empresa de Elon Musk para transportar cargas pesadas al espacio. El despegue ocurrió desde las instalaciones en Texas, Estados Unidos, alrededor de las 7:48 de la mañana hora local.
Este fue el decimocuarto intento de vuelo de prueba del Starship. Según lo previsto, el propulsor Super Heavy amerizará en el Golfo de México, mientras que la etapa superior alcanzará una órbita a unos 275 kilómetros de altitud. Se espera que la nave complete aproximadamente seis órbitas alrededor de la Tierra en un vuelo de casi diez horas antes de descender en el océano Pacífico, cerca de las costas de Chile.
La misión también puso en órbita 26 satélites Starlink de próxima generación por primera vez. Tres de esos satélites llevan cámaras especiales para monitorear el exterior de la nave y evaluar el estado de las losetas térmicas que protegen a Starship durante el reingreso a la atmósfera.
Este vuelo representa un paso crucial en el desarrollo del sistema que SpaceX planea utilizar para futuras misiones, incluyendo operaciones del programa Artemis de la NASA y una versión lunar de Starship.




