Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y argentino, informó que Siria notificó el descubrimiento de varios depósitos de material nuclear que no habían sido reportados anteriormente.
Según anunció Grossi, el gobierno sirio autorizó a inspectores de la agencia de la ONU a acceder a un sitio donde se encontraron toneladas de material nuclear que pudieron haber tenido usos ilícitos. Los análisis confirmaron la presencia de uranio procesado y otros residuos relacionados con antiguas actividades nucleares.
El director del OIEA consideró que el material no representa un riesgo en la actualidad y quedará bajo vigilancia de Damasco según los estándares del organismo internacional.
Grossi reconoció lo que llamó una "decisión soberana y valiente" del nuevo gobierno sirio liderado por Ahmed al Sharaa, que optó por cooperar y permitir transparencia en lugar de mantener los secretos de la administración anterior. Destacó que el objetivo es garantizar que toda actividad nuclear en el país esté vinculada a energía civil, alimentación y salud, nunca a armamento.
Este hallazgo cierra un ciclo que comenzó en 2007, cuando Israel destruyó un reactor nuclear que Siria construía con tecnología norcoreana en la localidad de Deir al Zur. Durante años, el régimen anterior de Bashar al Assad rechazó cooperar con la OIEA. La nueva administración siria cambió de rumbo en junio de 2025, tras 18 meses de negociaciones que permitieron acceso sin restricciones a los inspectores internacionales.




