Las dos principales centrales de trabajadores, la CTA y la CTA Autónoma, cuestionaron la última decisión del Gobierno sobre el salario mínimo. Mediante una carta documento enviada a la ministra Sandra Petovello, denunciaron que el proceso fue irregular y que el incremento resulta insuficiente.
El reclamo apunta directamente a la brecha entre inflación y salarios. Mientras la inflación interanual llegó al 33,3% en agosto de 2026, el salario mínimo subió apenas 16,96% en el mismo período. Esa diferencia profundiza la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente los de menores ingresos, advirtieron las organizaciones.
Las CTA sostienen que el salario mínimo quedó por debajo de la Canasta Básica Total, lo que agrava las condiciones de vida en sectores vulnerables. También cuestionan que no se respetó el procedimiento previsto en la ley ni se fundamentaron adecuadamente los criterios para fijar los incrementos.
Las centrales exigen que el Gobierno convoque nuevamente —de manera presencial— al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo. Rechazan lo que llaman una "instancia meramente formal" y reclaman que funcione como un espacio real de negociación y diálogo social, donde puedan presentarse propuestas y buscar acuerdos efectivos.
Con un plazo de 48 horas para obtener respuesta, las CTA advierten que iniciarán acciones administrativas, judiciales y presentaciones ante organismos nacionales e internacionales si el Gobierno no revisa la decisión.




