El Senado aprobó con 41 votos a favor la reforma de la ley de biocombustibles, que aumenta los porcentajes mínimos que deben mezclarse con combustibles convencionales. El bioetanol sube del 12% al 15%, mientras que el biodiésel pasa del 7% al 10%.
Estos nuevos cortes obligatorios comenzarían a aplicarse un año después de que la ley sea sancionada. El proyecto cuenta ahora con el apoyo de La Libertad Avanza, PRO, la mayoría de la UCR y otras fuerzas políticas, pero fue rechazado por el bloque justicialista.
Una de las cuestiones que frenó el debate fue la participación de las pequeñas y medianas empresas de biodiésel en el mercado. Estas buscaban mantener su cuota del 7,5%, pero el proyecto inicial planteaba su eliminación progresiva para 2031.
Con las modificaciones acordadas, las empresas no integradas contarán con una participación mínima garantizada del 4% entre 2031 y 2036, lo que les asegura una porción del mercado durante la transición hacia mayor competencia.
Impacto regional
Senadores de provincias productoras destacaron los beneficios para sus regiones. El exgobernador de Tucumán, Juan Manzur, señaló que la ley "pone la mirada en el norte argentino", con impacto positivo en pequeños productores. Desde Córdoba también señalaron que la provincia "sigue marcando el camino en la industria de biocombustibles".
La reforma busca no solo incrementar los cortes obligatorios sino también reducir emisiones, mejorar la calidad de los combustibles y abrir el sector a nuevas tecnologías de manera progresiva. Ahora el proyecto será revisado en la Cámara de Diputados.




