Hace ocho años comenzaba uno de los ciclos más fructíferos de la historia del fútbol argentino. Lionel Scaloni asumía como técnico interino de la Selección en septiembre de 2018, en medio de la incertidumbre: dejaba Jorge Sampaoli después de una de las peores crisis de la "Albiceleste".
Su primer desafío fueron amistosos de cierre de año. Los resultados fueron parejos: cuatro victorias, un empate y una derrota. En noviembre fue confirmado de manera oficial en el cargo, pero las dudas no desaparecieron. Los críticos apuntaban su falta de experiencia en un banquillo de elite. Sin embargo, el respaldo de los jugadores y la dirigencia permitió que el proyecto prosperara.
El debut oficial llegó con una goleada 3-0 sobre Guatemala en enero de 2018, en Los Ángeles. Con esos resultados iniciales, Scaloni comenzaba a perfilar una Selección renovada, lo que era urgente: la generación que llevaba la Albiceleste había dejado tres finales consecutivas perdidas: la del Mundial 2014 frente a Alemania y dos Copas América (2015 y 2016), ambas contra Chile.
De los cuartos oscuros a la gloria mundial
El tiempo ratificó la fe en el proyecto. En 2021, la Selección conquistó la Copa América después de 28 años sin títulos en competiciones internacionales. La final fue contra Brasil, en el Maracaná, con gol de Ángel Di María. Lionel Messi y toda una nación pudieron al fin gritar campeón.
Un año después, antes del Mundial de Qatar, Argentina se consagró en la Finalísima contra Italia con un contundente 3-0. Parecía apenas un preludio.
En Qatar 2022, Scaloni dirigió el torneo más esperado: la Selección levantó la Copa del Mundo después de 36 años. La final contra Francia fue dramática, terminó 3-3 en tiempo regular y se definió en los penales, 4-2. El sueño que perseguía Argentina desde hacía décadas estaba consumado.
Palmarés sin precedentes
A los dos años del Mundial, en 2024, Argentina revalidó su condición de potencia al ganar la Copa América frente a Colombia en el alargue. Lautaro Martínez anotó el gol en el minuto 112, sellando el segundo título continental de Scaloni.
Con ocho años al mando de la Selección, Scaloni se consolidó como el técnico más ganador en la historia argentina. Los resultados hablan por sí solos: cuatro títulos consecutivos, un fútbol renovado y una generación de jugadores que dejó atrás el trauma de las finales perdidas.




