En el corazón de Junín de los Andes se alza un templo que cuenta historias de dos mundos: el Santuario Nuestra Señora de las Nieves y Beata Laura Vicuña es un espacio donde la arquitectura contemporánea abraza la cosmovisión mapuche, y donde peregrinos de toda la región encuentran un lugar de reflexión que trasciende las fronteras religiosas.
Ubicado entre la Escuela María Auxiliadora y la Obra Salesiana, el santuario es uno de los puntos clave del Camino de la Fe, el circuito impulsado por Neuquén que recorre más de 800 kilómetros desde Ailinco hasta Villa La Angostura, integrando iglesias, capillas y espacios de profundo valor espiritual e histórico.
Lo que distingue este templo es su propuesta de diálogo. La estructura de líneas modernas incorpora grandes arcos y un altar central sostenido sobre piedras del lago Huechulafquen, un detalle que ata la fe al paisaje patagónico. En sus muros se integran telares con símbolos originarios, obras artísticas y elementos decorativos que reconocen las culturas ancestrales de la región como parte de una misma historia.
Este diseño reemplazó hace poco el antiguo estilo neogótico de hace cincuenta años, reflejando una mirada renovada sobre la identidad regional: la intención de construir un templo que represente la unidad entre los pueblos que habitan el territorio.
En su interior se conservan una urna con una reliquia de la beata Laura Vicuña y los restos del padre salesiano Domenico Milanesio, dos figuras profundamente vinculadas a la historia religiosa de la Patagonia y especialmente a la localidad.
Para miles de peregrinos y visitantes, el santuario se convierte en un lugar de encuentro y oración. Aquí convergen historias personales de esperanza, conversión y agradecimiento, expresadas en gestos cotidianos: una vela encendida, un rosario entre las manos, una oración silenciosa. Una espiritualidad que está profundamente arraigada en la vida de las comunidades de la región.




