El Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes incorporó dos equipamientos que cambian la forma en que controlan la seguridad en quirófano: una reprocesadora de endoscopios y un sistema de trazabilidad que sigue el recorrido de cada insumo desde que llega hasta que se usa en una cirugía.
La novedad es que ahora pueden registrar quién recibió cada instrumento, quién lo lavó, quién lo secó y quién lo preparó. Esa información se vincula directamente con el paciente, la intervención y el médico que la realizó.
Macarena Delpupo, del equipo de Esterilización del hospital, explicó que el sistema funciona mediante una microetiqueta que permite identificar todas las etapas del procesamiento. Esto fortalece el control de cada insumo y deja un registro completo de su uso.
La reprocesadora automatiza la limpieza y desinfección de endoscopios, optimizando procesos que son fundamentales para garantizar que los pacientes reciban atención segura y de calidad.




