El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, presentó ante empresarios un balance que destaca medidas de su administración, pero los números del empleo cuentan otra historia.
Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, la provincia perdió 3.942 puestos de trabajo privado registrado. La cantidad de asalariados formales descendió de 55.120 a 51.178, una contracción cercana al 7,15%.
El golpe fue aún más fuerte en la cantidad de empresas: desaparecieron 344 empleadores, lo que representa una caída de 7,22%, superior al promedio nacional de 5,2% en el mismo período.
Durante un encuentro en Potrero de los Funes por el Día de la Industria, Poggi subrayó que su gestión construyó "previsibilidad, equilibrio fiscal, infraestructura y formación" para atraer inversiones. También mencionó la reducción de más del 40% de la planta de funcionarios políticos, el congelamiento de ingresos al Estado y los planes maestros de agua y energía.
Sin embargo, casos concretos muestran la tensión sobre el terreno. La autopartista Dana despidió a 50 trabajadores, y en MABE reportaron heladeras acumuladas sin ventas y análisis de reducción a un solo turno de producción.
La caída nacional de la industria manufacturera explica parte del cuadro. Pero la responsabilidad política del gobernador radica en el contraste entre lo anunciado y los resultados: mientras promueve instrumentos como el Régimen de Incentivo a la Producción con exenciones impositivas, la provincia pierde empresas y empleos a un ritmo superior al del país.




