El programa SaMA+ (Salud Mental Accesible) se consolida en Neuquén como una estrategia provincial para acercar la atención comunitaria a los barrios, alejándose del modelo centrado exclusivamente en hospitales.
En un encuentro realizado en la comisión vecinal de Cuenca XV, el ministro de Salud Martín Regueiro y equipos técnicos evaluaron los avances del programa junto a referentes vecinales y comunitarios. El objetivo central es transformar cómo se atiende la salud mental: llevando profesionales y contención a los territorios donde viven las personas.
"Pensar en estrategias que no son exclusivas del centro de salud significa romper el paradigma del hospital", explicó Regueiro. El ministro enfatizó la necesidad de escuchar a los vecinos para mejorar la implementación de estas iniciativas.
La directora provincial de Salud Mental Comunitaria, Paula Alegría, y la referente del programa Verónica Domínguez, coincidieron en que la escucha empática y el trato humano son centrales. Domínguez destacó que con el aumento del sufrimiento mental en el país, "se puede hacer mucho con una palabra y una escucha; no queremos que esto sea un número más".
Los dirigentes vecinales calificaron la iniciativa como un alivio directo para sus sedes. Indicaron que cada vez más personas se acercan a solicitar fichas y ayuda, encontrando un espacio de contención para edades y situaciones diversas. "Tenemos mucha demanda y es una herramienta importante", resumieron.
El Padre Jorge Cloro también respaldó el enfoque, recordando que durante la pandemia fue crucial coordinar entre los distintos niveles del gobierno para resolver integralmente las necesidades de la población.
SaMA+ se basa en cuatro ejes: atención ampliada en centros de salud zonales, intervención en consumos problemáticos, formación continua de equipos y articulación entre sectores públicos y comunitarios.




