Rusia puso en marcha el envío de combustible diésel hacia América del Norte con tres buques cisterna que ya navegan rumbo a su destino, según anunció el sábado el vicepresidente del gobierno ruso, Alexander Novak.
La operación cuenta con el respaldo del Fondo Ruso de Inversión Directa y marca el inicio de una política de exportaciones que Moscú adelantó respecto de lo planificado originalmente.
De acuerdo con los datos aportados por Novak, Rusia estima suministrar 300.000 toneladas de diésel en octubre, 500.000 en noviembre y un millón en diciembre. Las autoridades rusas proyectan que estos volúmenes podrían escalar hasta 3 millones de toneladas mensuales en el mediano plazo.
Este movimiento comercial se concretó luego de que a mediados de octubre, el presidente ruso Vladimir Putin y su par estadounidense Donald Trump llegaran a un acuerdo para normalizar el suministro de combustible ruso tanto en mercados de Estados Unidos como en el resto del mundo.




