El diputado nacional Agustín Rossi apuntó contra un nuevo esquema de nacionalidad anunciado por el Ministerio de Economía que, según su análisis, permite comprar ciudadanía argentina a cambio de inversiones extranjeras.
De acuerdo con lo expuesto por Rossi en una entrevista radial, el programa fija valores de 350 mil dólares para inversores individuales y 500 mil para grupos familiares. Lo que genera cuestionamientos en el legislador es que estas inversiones no requieren residencia previa en el país.
El ex ministro de Defensa advirtió que esta modalidad funcionaría como un atajo para evadir los topes que establece la Ley de Tierras. Una vez que un inversor extranjero obtenga la ciudadanía bajo este régimen, quedaría exento de las restricciones sobre dominio territorial que esa norma impone.
Rossi vinculó estas decisiones con otras políticas oficiales, como el régimen de grandes inversiones conocido como super RIGI y las iniciativas de desregulación del ministerio de Transformación del Estado. En su perspectiva, el conjunto responde a un intento sistemático de debilitar los límites regulatorios en materia de tierra.
Para el dirigente, el programa favorece la consolidación de economías de enclave en zonas con recursos naturales, un modelo que tiende a concentrar ganancias sin beneficiar de manera equilibrada al conjunto de la sociedad.
Respecto a los argumentos gubernamentales sobre el éxito del RIGI en atracción de capital, Rossi consideró que las inversiones llegarían de todas formas a sectores con recursos naturales como los de Argentina, sin necesidad de los incentivos fiscales que ofrece el régimen.




